Es necesario un nuevo enfoque en nuevos métodos para reciclar neumáticos
El número de vehículos está creciendo en todo el mundo y, en consecuencia, también lo está haciendo el número de neumáticos. Cientos de millones de neumáticos se desechan cada año. Su eliminación representa un grave problema mundial.
Existen graves riesgos asociados al almacenamiento de neumáticos usados, como incendios incontrolables. También existe el problema del vertido ilegal, que genera contaminantes y promueve la proliferación de plagas e insectos. Además, la quema de neumáticos provoca la emisión de compuestos nocivos.
El reciclaje de neumáticos ha sido el enfoque principal hasta ahora, pero no es suficiente para eliminar la enorme cantidad de neumáticos usados que se generan cada año. Existen alternativas, como el recauchutado, pero presentan importantes limitaciones. Actualmente se están explorando alternativas de reciclaje más ecológicas.
Sin embargo, encontrar tecnologías de reciclaje eficientes para neumáticos es difícil debido a su composición. Los neumáticos están hechos de caucho, negro de humo, acero y algunos aditivos. Estos son difíciles de descomponer y separar, lo que dificulta enormemente su reprocesamiento. De ahí la necesidad de desarrollar nuevas tecnologías.
Una vía que se está explorando es la valorización: el procesamiento (a escala industrial) de residuos y su conversión en productos útiles o fuentes de energía. Por ejemplo, materias primas como el caucho, el negro de humo o el acero pueden recuperarse de neumáticos usados y emplearse en otras aplicaciones. También es posible extraer energía en forma de materiales combustibles con alto poder calorífico.
El reciclaje sólo llega hasta cierto punto
El reciclaje de materiales se aplica en diversas áreas, como la construcción de carreteras, la fabricación de columpios y suelas de zapatos, y el apuntalamiento de terraplenes.
La pirólisis está demostrando ser una forma prometedora de reciclar neumáticos usados, con la producción de productos potencialmente valiosos. Consiste en quemar el material a altas temperaturas en una atmósfera sin aire para obtener un gas, un aceite y un sólido.
Los productos de pirólisis se pueden gestionar fácilmente y separar para diferentes aplicaciones. La fracción gaseosa se puede utilizar en calderas para obtener energía. La fracción más abundante, la líquida, se puede separar en materias primas costosas como el hidrocarburo limoneno. La fracción sólida (>80 % de carbono) se puede utilizar como carbón activado o negro de humo.
Encontrar una forma eficiente de reutilizar y reciclar neumáticos usados tendrá un impacto positivo en el medio ambiente, ya que el reciclaje de un material desechado evitará el uso de nuevos combustibles fósiles como el carbón o el petróleo. Por ejemplo, el aceite obtenido por pirólisis puede sustituir al diésel. Esto, a su vez, implicará una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los procesos más respetuosos con el medio ambiente deben resultar más atractivos económica y ambientalmente, lo que conducirá a una reducción de las grandes reservas de neumáticos y a la creación de ingresos.











